Tomate: Solanum lycopersicum

Tomate: Solanum lycopersicum

El tomate es una de nuestras plantas de verano preferidas. La cultivamos año a año sin falla en nuestro Huerto en sus diferentes variedades, formas y colores. Hoy hablamos del tomate Solanum lycopersicum, el tomate rojo que la mayoría conoce.
Es originario de América Latina y en la actualidad se encuentra distribuido por todo el mundo, de hecho es uno de los vegetales más consumidos a nivel mundial por su sabor y versatilidad al cocinar. 
Su nombre proviene de la palabra “xitomatl” de la lengua nahuatl que se podría traducir como “ombligo de agua gorda” y es de la familia de las solanáceas. 

Descripción botánica: 

En primer lugar cabe mencionar que es una planta perenne en zonas tropicales pero que es cultivada de forma anual, como en nuestro caso, en zonas donde el clima no es tan cálido.
Es una planta que forma una mata alta (aproximadamente 1,5 metros) y cubierta de vellos. Su tallo es ramificado y aromático. Sus hojas son compuestas, alternas, y dentadas, también aromáticas. Sus flores amarillas están compuestas en racimos que luego dan lugar al fruto: una baya globosa y jugosa roja. A su vez, este fruto contiene dentro las semillas aplanadas blancuzcas cubiertas de pulpa, razón por lo cuál es considerado una fruta y no una verdura. 

Propiedades nutricionales:  

El fruto del tomate tiene un gran porcentaje de agua (por lo general más del 90%) por lo que es un fruto muy bajo en calorías y el macronutriente mayoritario son los hidratos de carbono. También destaca por su contenido en Vitaminas C y A aunque también tiene algunas Vitaminas del complejo B y Vitamina E y K. Entre los minerales contiene magnesio, potasio, manganeso, entre otros. 

En sus usos culinarios destacan:

  • Consumirlos de forma cruda en ensaladas y acompañando platos.
  • En salsas como la boloñesa, zíngara, napolitana, pomarola, pizzera, rosa, entre otras como por ejemplo la salsa ketchup o las salsas fermentadas. 
  • Conservas y mermeladas, ideal cuando tenemos una buena producción de tomates para tener disponible en diferentes momentos del año.
  • Jugo de tomate o sopa fresca como el gazpacho.
  • Tomates deshidratados, otra de las formas de conservarlos durante el año. 

Principios activos: 

El principal compuesto bioactivo y más estudiado es el licopeno. También contiene otros carotenoides como β-caroteno, luteína y zeaxantina, además de polifenoles, ácidos fenólicos (como el cumarico) y clorogénico, minerales y vitaminas.

Propiedades medicinales: 

Si bien el tomate es una planta de alimento y es la mejor manera de consumirlos, hacerlo tiene efectos medicinales en nuestro organismo comprobados, entre ellos destacan:

  • Sus propiedades antioxidantes que actúan reduciendo el estrés oxidativo y los radicales libres, que se explican por el licopeno presente en los frutos del tomate y la vitamina C.
  • Sus propiedades antiinflamatorias gracias a la presencia de polifenoles (flavonoides). 
  • Es un gran aliado de la salud cardiovascular y ayuda a reducir la presión arterial y el LDL oxidado, esto también se explica por la presencia de licopeno, polifenoles y potasio. 
  • Prevención del cáncer, especialmente y más estudiado es sobre el cáncer de próstata. 

Datos extras: 

1- El licopeno se encuentra más concentrado en los tomates que están más maduros, más rojos. Además el licopeno estará más biodisponible para nuestro organismo si cocinamos de forma suave el tomate ya que de esta manera rompemos la pared celular haciendo más fácil la liberación del licopeno. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el licopeno es un compuesto activo liposoluble, por lo que cocinarlo con un aceite saludable (como por ejemplo el aceite de oliva o ghee) ayuda aún más a su absorción. 

2- El licopeno es el compuesto bioactivo principal del tomate rojo, sin embargo en otras variedades está presente pero en menor cantidad, predominando otros activos, por ejemplo en los tomates más anaranjados podemos encontrar mayor cantidad de β-caroteno, en el amarillo mayor cantidad de luteína o en los negros y azules mayor cantidad de polifenoles y antocianinas. Por otro lado también incide la salud del suelo en dónde es sembrado, el riego y la forma de cultivarlos. Aquí te dejamos una guía sencilla para que puedas cultivarlos en casa de la mejor manera: 

Cultivo: 

Siembra: El tomate en el hemisferio sur se puede sembrar en semilleros a partir de la menguante de agosto (fines de invierno e inicio de la primavera), lo importante es cuidarlo del frío ya que es una planta de clima cálido (tropical y subtropical). Una vez el clima es bueno y nuestros plantines están suficientemente grandes los podemos trasplantar en el huerto, idealmente a las 3 a 4 semanas desde la germinación. Lo ideal es trasplantarlos en surcos, con soporte o tutores, con profundidad, en asociación benéfica con otras plantas y con suficiente distancia entre plantas de tomate para evitar enfermedades. 
Suelo: Le gustan los suelos profundos, aireados y abonados.
Riego: El riego debe ser moderado, ya que esta planta sufre tanto el exceso de humedad como la sequía. A medida que crecen los frutos se puede aumentar el riego con el fin de mantener siempre la humedad sin encharcar. 
Poda: Lo ideal es dejar sólo el tallo principal quitando los “chupones” es decir las ramificaciones secundarias para obtener una “mejor producción” y quitar las hojas que están en la parte de abajo para dar más aire, dar más fuerza a la planta y evitar la aparición de hongos. 
Cosecha: Cuando los frutos del tomate llegan a su color y tamaño ya es tiempo de cosecharlos, esto sucede alrededor de unos 4 a 5 meses y por lo general la cosecha es escalonada ya que van madurando de a poco. 

Gracias por haber llegado hasta aquí. Esperamos que este artículo sea de utilidad nutricional para toda la comunidad herbal de Kalkumapu medicina.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *